Aquella
virgen, colorida y fértil tierra, donde ahora se levanta estampada en gris
cemento y pintorescos anuncios el municipio de Envigado, que guarda consigo una
fuerte historia evolutiva y una carga cultural que aún hoy deja vestigios de su
paso por los años, una cultura netamente religiosa que ahora está siendo absorbida
por el poderoso monstruo que es la cultura global y cada vez más genera cambios
en la estructura, donde lo antiguo se une con lo nuevo, pero a veces, desde el
punto de vista de entes gubernamentales o privados, la destrucción de distintos
sitios con carga histórica y cultural lo toman como innovación y no es un
fenómeno que solo se vea en dicho lugar, si no que se ve en gran parte del
mundo. Tomar lo viejo por ser viejo y destruirlo dejando atrás años de
historia, años de vida y años de cultura, no hace más que destruir los pilares
de una sociedad que lentamente va olvidando su pasado con la intensión de
construir su presente.
Basados
en la investigación previa, Envigado comenzó su evolución después de que fue
construida la parroquia, donde las construcciones y demás estructuras se
edificaron alrededor de ésta para que se diera el comercio, las casa eran de
estilo español con muros de tapia,
ventanas y armazón del techo de madera para soportar el esterillado de caña
brava y boñiga sobre el que descansaba la teja de barro española, sin descartar
que algunas pudieron ser al principio de paja.
Los
propietarios rurales tuvieron una casa recién creado el pueblo, estos eran muy aferrados a ellas ya que eran
lo primero que tenían.
En
aquel entonces, Envigado, un pequeño pueblo que limita al norte con la ciudad
de Medellín, tenía un ambiente semejante al de cualquier pueblo español, siendo
vista por sus habitantes como una especie de “Tierra prometida” con verdosos
colores y un clima muy favorable.
Ahora
observamos ya no un pueblo, sino un extenso municipio el cual cada día lucha
más por el desarrollo pero tiene aún vestigios del pueblo que antiguamente fue,
como el Parque de Envigado, tal vez el sitio más importante de allí, pues como
se menciona anteriormente, fue justo ahí, donde está la iglesia levantándose de
entre los frondosos árboles de la plaza donde comenzó todo lo que hoy llamamos
Envigado. Aquel Parque aún guarda un sentido cultural importante y su ambiente
continúa teniendo ese aire de antaño que solo los abuelos podrían explicar.
Actualmente
alrededor del Parque de Envigado continúan edificadas algunas casas, pero
ninguna de éstas continúan con esa estructura española, han sido cambiadas por
edificios y los que no son edificios, son bares, tabernas, restaurantes o
complejos de oficinas, algo no muy distinto de un pueblo antioqueño.
La
iglesia es la única que continúa resaltando en lo alto y con su estructura
antigua le da un perfecto toque a éste parque, además de ello continúa
manteniendo un poco de la tradición religiosa y cultural que ha sido bastante
típica con el pasar de los años.
Los
locales del Parque de Envigado se muestran siempre como lugares tradicionales
de Envigado, su estética es totalmente diferenciada de la calle 30SUR pues
estos lugares mantienen la tradicionalidad de la zona claramente en los avisos
de sus locales los cuales son patrocinados por marcas de cerveza, también su
gráfica es por medio de avisos que ellos mismos hacen con vinilo en las paredes
o marcadores sobre cartulina marcando a
la zona como algo rustico y que es muy característico de ciertos estratos
socioeconómicos aunque esto no tenga nada que ver con la razón de por qué
marcan así la estética del lugar pues según lo estudiado “Envigado se maneja no
tanto por la baja economía ni por el tipo de espacio en el que se encuentra si
no por mantener una tradición campesina donde todo era más literal y simple y
el mensaje no necesitaba de tanta complejidad como lo hace normalmente la
publicidad formal, simplemente es directa”.
En el Parque de
Envigado se refuerzan los conceptos de
tradicionalidad desde la cultura al ser personas tan apegadas a lo que antes se
usaba como en la vestimenta o en las personas pues “la cultura sería todo
aquello irrepetible, propio y exclusivo que hay en un grupo humano” (Manuel
Delgado) pero es notable que las pocas personas jóvenes que asisten al parque
son bastante modernas y están adoptando cosas nuevas cada día. Desde la calle
30SUR se puede confirmar que ellos están creando nuevas culturas ya que traen
todo lo extranjero y dan a conocer lo tradicional de otros lugares que
aquí son poco vistas pues ellos ayudan a evolucionar las nuevas generaciones
con la diversidad de culturas pues "Los
ciudadano no sólo tienen la diversidad cultural a su alrededor, sino también en
su interior." y no solo son invasores como dice Daniel Hinestroza si no
también colonizadores de una nueva zona gastronómica que con el tiempo ya hasta
tomo el nombre de “la buena mesa” si no que en pocas palabras gracias a estos
lugares se puede conocer un poco más modificando los pensamientos de las
personas con cierto agrado hacia nuevas culturas y damos como evidencia que
pueden modificar hasta la conducta de las personas cuando van al lugar,
hacerlas cambiar de estado de ánimo ya que nosotros vivimos ese cambio y ese
acogedor ambiente, y no cambia solo las personas si no también el espacio donde
antes se veían casa y familias, estos restaurantes están creando ciertos
códigos que crean relaciones humanas entre sí. Nos apoyamos en el texto de “Dinámicas identitarias” de Manuel Delgado
que nos dice: “es un
colonizador, una especie de contrabandista de productos culturales, con el
destino indefectible de modificar las condiciones que ha encontrado al llegar.”
Hablar
en alusión a ciertos grupos de población implica el mismo uso discriminatorio
del término, pues aquí se hallaría la marginación en la que tuvimos una
experiencia no muy agradable, pues según
Manuel Delgado las personas “actúan según las mismas
estrategias de distinción que permiten diferenciase de una comunidad, una
estilo personal, formas de vestir y peinar, reconociéndose como distintos
dotados de un estilo propio. Un grupo humano no se diferencia de los porque tenga unos rasgos culturales
particulares sino que adopta unos rasgos culturales singulares porque
previamente ha optado por diferenciarse” y eso es lo que pase en la Calle 30SUR pues
el estilo de vida y el estilo físico de la mayoría de las personas es bastante
parecida y crean una cultura de la cual realmente ninguno se está
diferenciando, no tienen un estilo único como piensan, todos tienen exactamente
los mismos rasgos culturales y más porque todos se encuentran en el mismo lugar
consumiendo las mismas cosas. Al vernos de la forma en que íbamos vestidos o
peinados absolutamente se sentía la mirada de las personas al ver que no
pertenecíamos a la “cultura” de la zona y fue bastante diferente cuando nos
fuimos a culturalizar a la zona pues éramos un público más de los restaurantes que de igual forma nos acogimos al lugar sin
pensar en lo que realmente íbamos hacer allí. Clasificamos las personas solo
por la necesidad de hacerlo, es decir inconscientemente hacemos grupos
culturales o identitarios en el lugar que frecuentamos hasta el nivel de darnos
cuenta quienes no son de la zona ya que empezamos a dar contraste sobre
nosotros mismos y los demás.
Según
Manuel Delgado “Graficar o anunciar es identificarse y expresarse en el barrio,
la calle, en la plaza, sobre el muro, en la pared, sobre la acera, en el sitio
de trabajo, emplazando su creación para
proponer una memoria efímera que como hecho gráfico establece un nexo entre los
transeúnte y la ciudad.” En la calle 30SUR uno de los objetivos principales
eres presentarse ante el barrio o más bien hacia la ciudad, de que fueran
recordados. Uno de los grandes potenciales que tienen los restaurantes de esta
zona es la parte gráfica y la parte de decoración, pues ellos se presentan
hacia sus clientes como lugares ambientados que hacen sentir cómodas a las
personas y por esto es que han tenido tanto éxito estos lugares. La parte
gráfica ha sido muy reconocida ya que cuentan con buenos conceptos en cada uno
de los locales. En Juana la Cubana se presentan como un lugar tradicional de
Cuba, en este las personas
independientemente de que sea un lugar internacional, que no tiene nada de la
tradicionalidad Colombiana, les gusta frecuentar el lugar, pues les llama la
atención el tan solo nombre del restaurante y lo decía un hombre que comía un
plato que recuerdo muy bien que estaba con su familia celebrando el cumpleaños
de su hijo. El letrero del nombre de Juana la Cubana era en hierro forjado muy
fino que sobresalían e la pared, realmente al ver el lugar por fuera era algo
muy tradicional de las casas en tapia. Tepito se presenta totalmente como un
lugar mexicano con luces de neón en su presentación del letrero, es un lugar
saturado y rustico que vincula a las personas a la ambientación,
automáticamente como mencionamos anteriormente en otros capítulos Tepito es un
lugar donde las personas se dejan llevar por lo que ven y tienen todo lo
tradicional de México pero a diferencia de Juana la Cubada este contenía
algunas elementos muy propios de Colombia como lo pueden ser los letreros
colgados de la cerveza Aguila Light. En Barbacoa Burger and Beer era un lugar
que se presentaba totalmente internacional, es todo lo contrario a Colombia, es
tener como un Estados Unidos en un pequeño local, es moderno, siempre vivo y se
hace ver bastante juvenil. La Pizzería Olivia es bastante semejante a Juana la
Cubada en el ámbito de la presentación del nombre del local pues también es en
hierro forjado pintado de azul, el lugar se ve algo rustico con las ventanas en
madera y el techo en caña. Estos lugares se hacen notar totalmente en la ciudad
tanto en Envigado como en Medellín y precisamente a eso se refiere la gráfica,
marcar en la mente de los consumidores y de la ciudad como un lugar de gracia
para los extranjeros, realmente al tener lugares así motiva al turismo en la
ciudad.
En ambos lugares,
aunque no necesariamente de la misma manera, se evidencia la presencia de entes
reguladores del espacio público como lo estipula en decreto 1504 de 1994. En
ambos lugares apreciamos que hay un cumplimiento de la normativa aunque también
hay desacato. Las dinámicas sociales presentes en ambos lugares impiden que se
cumplan igualitariamente y que presenten las mismas condiciones, sin embargo,
algunos artículos se hacen muy plausibles a la hora de contrastar las zonas.
Comenzando
con los artículos del decreto, hacemos énfasis en el cuidado con las zonas
verdes, los mobiliarios y la disposición de los mismos. También la forma óptima
para garantizar su cumplimiento y la explicación de por qué no se cumple en
algunos casos. Hablaremos de la
disposición del espacio público y su utilización así como su preservación.
“Artículo
1o. Es deber del Estado velar por la protección de la integridad del espacio
público y por su destinación al uso común, el cual prevalece sobre el interés
particular. En el cumplimiento de la función pública del urbanismo, los
municipios y distritos deberán dar prelación a la planeación, construcción,
mantenimiento y protección del espacio público sobre los demás usos del suelo.”
En
la calle 30 Sur se contrató el servicio de VIP valet parking quienes a su vez
alquilaron los parqueaderos para el uso de los restaurantes. Esta medida se
debió a la obstaculización de las vías arterias por los vehículos de los
clientes de los restaurantes debido a la falta de un sitio de aparcamiento. La
medida impuesta por Espacio Público, llevó a la contratación de aquellos
parqueaderos. Recordamos que Alberto nos mencionó lo estrictos que eran en
Espacio Público respecto a la invasión del espacio público, incluyendo el
incidente con los carros como de las bancas en las aceras. Éstas debían
mantenerlas limpias y secas y no correrlas y obstaculizar el paso.
En
el Parque de Envigado, por otro lado, se
vela mucho pro la intervención de los elementos del parque como los
árboles. Se dio el caso de un escultor que quiso intervenir una de las viejas
ceibas que ya estaba seca. Cuando comenzó a esculpirla de inmediato fue
detenido hasta que finalmente, bajo autorización de EP pudo hacerlo alegando
fines artísticos y la inminente muerte del árbol que ya representaba una
amenaza para la seguridad pública.
“Artículo
13. El déficit cualitativo está definido por las condiciones inadecuadas para
el uso, goce y disfrute de los elementos del espacio público que satisfacen
necesidades colectivas por parte de los residentes y visitantes del territorio,
con especial énfasis en las situaciones de inaccesibilidad debido a condiciones
de deterioro, inseguridad o imposibilidad física de acceso, cuando éste se
requiere, y al desequilibrio generado por las condiciones de localización de
los elementos con relación a la ubicación de la población que los disfruta.”
Este
mencionado déficit se presenta, como lo ampliamos en el capítulo Seguridad, en
el parque de Envigado debido a que la seguridad del lugar no es la óptima o
esperada por sus habitantes. Manifiestan demasiadas irregularidades y falta de
presencia y ajusticiamiento con personajes como los borrachos. En tal caso, se
hace incómodo permanecer en el sitio por la presencia de estos actores
sociales.
En
la 30 Sur estos problemas son nulos ya que cuando este déficit comenzó a
manifestarse, oportunamente se le dio fin con la medida de seguridad privada.
También elementos como bancas las rutas
de acceso como las ceras se mantienen en constante mantenimiento por los mismos
locales del lugar, quienes se encargan de cuidar los elementos de mobiliario
que se ubican en el espacio público, como recordamos que nos mencionó Alberto.
“Artículo
25. Los parques y zonas verdes que tengan el carácter de bienes de uso público
no podrán ser encerrados en forma tal que priven a la ciudadanía de su uso,
goce, disfrute visual y libre tránsito.”
En
el parque de Envigado subsisten algunas ceibas de muchísimos años, algunas
incluso antes de que la plaza fuera erguida como tal. En los registros de la
biblioteca de Envigado se mencionan con gran importancia histórica y como parte
la identidad cultural de la zona. Recordamos de nuestras visitas la
accesibilidad a ellas visualmente, sin rejas. Sin embargo, son muy bien
cuidadas y su espacio está acondicionado tanto para el beneficio y desarrollo
de ellas como de la plaza.
Basándonos
en el texto de Javier G. Solas “Escrito sobre la ciudad” podemos entender a
Envigado como un objeto, un texto y un cuerpo. Lo observamos como objeto pues
éste municipio podría ser visto como un producto de la acción de sujetos con
intereses particulares cuando hablamos de los distintos proyectos de innovación
que dejan atrás la tradición. Lo vemos como texto, pues éste municipio nos
manifiesta un sentido a través de cada trazo que lo surca, pues se da para la
interpretación de cualquiera que desee leer cada espacio y finalmente como
cuerpo en el momento que observamos cómo ha sido usada como lienzo para plasmar
ideas y proyectos, generalmente observamos esto en las publicidades más
arcaicas encontradas en los sectores de estudio, en aquella gráfica popular eje
central de nuestra investigación.
Dentro del tema de la tiposfera, que Solas Javier explica como
“toda clase de signos (índices, íconos y símbolos) recubren toda la ciudad.
Todo este conjunto de signos
sobrepuestos puede ser llamado «tiposfera»,
Pues
se trata sobre todo de signos tipográficos”(Javier G. Solas – Escrito sobre la
ciudad) Partiendo de ésta explicación podemos encontrar varios elementos que se
relacionan con el tema desde lo icónico y simbólico que manejan los diseños de
los locales en la 30 Sur que hace que nos identifiquemos con el contexto de
cada país que intentan mostrar, las marcas de productos tallados en la madera
de su espaldar (En el caso de Juana la Cubana, con el logo de Club Colombia en
el espaldar de sus sillas) y los individuales en papel que nos entregan con
diseños autóctonos de cada región, hacen parte de lo que llaman tiposfera, ya
que son elementos que se encargan de simbolizar, remitir a ideas que requieren
convenciones socialmente incorporadas.
En
el Parque de Envigado encontramos cosas similares, desde parqueaderos que con
su nombre evocan uno de los árboles más famosos de allí hasta estilos muy
tradicionales y manuales de señalética.
Encontramos
los 3 estratos que Solas Javier explica:
- -Numeración: correspondiente a la señalización
peatonal / vehicular.
- -Mural: Correspondiente a la publicidad
externa, allá mismo en el Parque de Envigado vemos como éste monstruo de las
ventas a estampado los muros de los edificios que rodean la plaza con su
segunda piel en lona, que generalmente trae anuncios que publicitan el local
que allí se encuentra “Sanduich Q´bano”, “Clínica de implantes dentales”, “Carros
2.500” (Correspondiente al parqueadero “ventanas”). Incluso aquella segunda
piel adherida entre lazos dando aviso de que allí mismo se puede anunciar más,
todo nos forma un collage de mensajes que el ojo humano apenas puede percibir,
de allí una reñida competencia de la comercialización.
Por otro lado,
encontramos los locales que no se preocupan tanto por ésta publicidad exterior
y por dicho motivo no le invierten dinero, por esto, empresas como Pilsen o
Postobon tienen esas estrategias donde le obsequian el “Aviso” de su local a
los dueños, solo con la condición de que dentro del mismo haya una imagen que
promocione sus productos. Encontramos éste claro ejemplo en el aviso del
“Palacio de los Cachibaches”, “Licorera Bar Distriparques” y otros más que
tienen un anuncio similar, lo cual le da una unidad gráfica al parque, pero aún
así, aunque tengan éstos anuncios, tienen otros pequeños hechos a mano, con los
cuales también planean llamar la atención como es el caso de “Salsamentaría
Chaplin” o “Heladería Puerta del Sol” que aparte de tener su anuncio luminoso
sobre sus techos patrocinados por Pilsen, también tienen unos anuncios hechos a
mano que los promociona.
También podemos
encontrar edificios que se nombran a sí mismo con letras grandes en metal “Ed.
Quorum”, “Envigado Plaza”, pero que resultan casi invisibles frente a la
cantidad de imágenes que rodean el parque.
-Cumbres:
Explica éste como las cimas de los edificios que expresan el dominio de lo
corporativo, son más que todos aquellos anuncios que hay en la cumbre de un
gran edificio. Lo más similar que en el parque encontramos con esto, son las
cruces en las altas torres de la iglesia, las cuales se levantan en lo alto y
en una simbólica analogía se funden con el cielo mostrando el dominio de la religión
sobre aquel municipio, algo que culturalmente ha acompañado a éste parque desde
que fue fundado Envigado y se reafirmó aproximadamente en 1775 año en que fue
creada la parroquia de Santa Gertrudis, según algunos historiadores, esto fue
lo que hizo que Envigado pasara a ser más urbano (Según la investigación
realizada).

