Capitulo III Seguridad


Junto con el crecimiento de una comunidad lo más común es que comiencen a surgir problemas de distintas índoles, entre ellas, la seguridad es uno de los problemas que más existen en todas las sociedades del mundo, pues las personas cada vez le tienen más miedo a las cosas y no es de extrañar, pues en una sociedad como­­­­­­­ la nuestra, ya hasta te pueden apuñalar solo para quitarte un poco de dinero.  Basándonos en el tema de la seguridad, inclinamos nuestra investigación hacia el tema de cómo manejan la seguridad, tanto en el Parque de Envigado como en la calle 30 Sur.

Luego de preguntarle a varios habitantes del parque de Envigado sobre la seguridad allí mismo, la gran mayoría terminaron aceptando que uno de los problemas más grandes se debía a la alta influencia del alcohol sobre otros habitantes de la zona, en otras palabras, el problema que la gente más nombró, fueron los “borrachos” del parque, pues éstos ocasionaban muchos problemas de orden público, sobretodo, riñas callejeras. Otro de los problemas de seguridad que allí notamos, fue la afluencia de habitantes de la calle que tomaban el parque como resguardo, incluso algunos de éstos también estaban borrachos, en las bancas durmiendo o al pie de la iglesia pidiendo dinero.
El método usado para la investigación de la seguridad en la zona de envigado fue por medio de encuestas, observación y entrevista a distintos habitantes y a la misma policía encargada del sector.

En el momento de la realización de la encuesta, de aproximadamente 20 personas a las cuales se les pidió llenar la encuesta, solo 10 accedieron a hacerlo, de éstas 10 mujeres señalaron que lo que no les gustaba del parque hay demasiada inseguridad. Recuerdo uno de los sucesos más sorprendentes y gracias al cual se hizo llevar a cabo el estudio de la seguridad en el parque, fue un momento en que se le pidió a un par de mujeres de edad avanzada llenar las encuestas y éstas un poco nerviosas se negaron al principio argumentando que últimamente estaban pasando cosas muy raras en el parque y que habían personas pidiendo datos personales y ese tipo de cosas y que ellas preferían no involucrarse; Después de una breve explicación acerca de la encuesta éstas accedieron todavía muy temerosas al respecto, pero después de las preguntas, se tranquilizaron un poco hasta que luego de finalizar la encuesta, el celular de nuestro encuestador sonó y él debió contestar, alejándose unos metros de ellas, mientras él hablaba por celular, inocentemente giró su cabeza para mirarlas y éstas asustadas se pusieron de pié y se retiraron, tal vez pensando que se trataba de algo sospechoso o malo.

Después del suceso, no hubo ni detalles de a qué se referían ellas con que “estaban pasando cosas raras” ni hubo reportes de más personas respecto a ello, lo cual podría llevarnos a suponer que se trató nada más y nada menos que de simplemente  paranoia de éstas dos personas.

En la entrevista con uno de los policías encargados del CAI, éste pidió que las preguntas se realizaran antes de grabar, tal vez para prepararse y saber qué decir, pidió que la entrevista solo se realizara en voz, seguramente por seguridad y no quiso dar su nombre, tal vez por los mismos motivos mencionados anteriormente.

En su versión, el policía acepta que uno de los mayores problemas de éste sector se debe a los borrachos y menciona que por ese motivo, fue que el alcalde decretó que en vía pública no se puede beber, pero que igualmente es normal que los bebedores se hagan al polo opuesto del parque resguardándose en los árboles y la lejanía para poder seguir consumiendo alcohol sin que la policía lo supiera. Frente a esto, la policía realiza rondas cada cierto tiempo para regular el consumo fuera de los bares y que cada vez que requisan o ven a alguien consumiendo alcohol se lo quitan.

A parte de esto, el policía agrega que el parque es bastante seguro y que los problemas más graves que han habido son solo riñas entre los borrachos, pero que generalmente no se presentan hurtos. Referente a éstos dice que lo más común es que las personas dejen mal ubicados sus objetos personales o que simplemente olviden sus pertenencias en el lugar y cuando regresan a buscarlas ya no están, pero que esto se puede presentar en cualquier lugar y que ello ya se sale de sus manos.

Durante la observación si se notó bastante el consumo de alcohol fuera de los bares, incluso en las bancas del mismo parque muy alejados de la policía, pero igualmente se notó que los policías realizaban rondas constantes y que en el momento que iban a pasar por la zona donde se encontraban los borrachos éstos simplemente guardaban las bebidas.

A parte de éstas personas, el parque se nota muy apacible y tranquilo, en realidad no parece seguro e incluso inspira confianza, el único hecho preocupante que notamos, sucedió al lado del mismo CAI de policía, uno de los borrachos que se sientan a pedir dinero se acercó a uno de los vendedores de minutos que era discapacitado sin decir o hacer nada y éste vendedor de minutos en su silla de ruedas al ver que éste hombre se acercaba metió su mano dentro de su riñonera y sacó una navaja de un tamaño considerable, pero tal vez solo lo hizo para alejar al ebrio lo cual consiguió notablemente, pero esto nos dejó la duda de que si ¿en realidad eran los policías quienes cuidaban la zona o allí está la influencia de algunos otros grupos no legales (Como en gran parte de nuestro país) que se encargan de dicha seguridad en el lugar? Que finalmente aunque son por hechos bélicos, resultan siendo a veces más efectivas que las acciones policiacas, aunque éstas resulten por medio de la represión y el miedo.

La seguridad es un tema obligado cuando se habla de cualquier lugar, sea público o privado. Esta define mucho el público que la visita  y las prácticas sociales que se llevan a cabo en el lugar. El asunto de seguridad en la 30 Sur dista completamente de lo visto en el parque.  Las dinámicas sociales dependen en una gran medida del componente de seguridad  para desarrollarse. 

La seguridad aquí es privada,  los mismos restaurantes de la Calle de la buena mesa se han encargado de privatizar la seguridad con el fin de garantizar la tranquilidad en la zona. Según cuenta el rondero responsable, esta medida surgió  cuando a la zona comenzaron a llegar atracadores y vendedores ambulantes. Los primeros interceptaban a los clientes en la calle donde parqueaban y los segundos molestaban a los comensales en las mesas de afuera que dan a la acera. Él mismo cuenta que la presencia de fuerza pública en esta zona es nula, excepto por la esporádica visita de un policía en moto, pero que éste no se detiene a mirar sino que es más porque la calle es parte de la ruta hacia otro lugar. Por este motivo, la necesidad de privatizar la seguridad y tomar cartas en el asunto se convirtió en una obligación con el fin de preservar la clientela y la paz que antes reinaba en la zona.  

Aquellos incidentes no han pasado de algún celular robado y los vendedores ambulantes han cedido a las presiones de no poder trabajar encima de los restaurantes, aunque con molestia. Después de todo, esa informalidad es su trabajo. El servicio de seguridad privada lleva más o menos 1 año y medio en funcionamiento. Consiste en un hombre armado y equipado y un perro guardián. La jornada empieza a las 12 del mediodía y dura 12 horas, dependiendo de a qué hora cierre el último local, que generalmente es el restaurante bar Juana la Cubana, que cierra enre 12:30 y 1 am. La del perro dura 8 y las 4 restantes es sustituido por otro perro de la misma empresa de vigilancia. Conjuntamente, y para mayor comodidad de los clientes, se presta el servicio de valet parking con la empresa VIP, quienes están identificados con pantalón negro y camisa amarilla con franjas de cuadros blancos y negros, son jóvenes. Su jornada empieza a las 12 del día y tienen convenio con todos los restaurantes de la zona. Por su parte, VIP alquila en las noches el parqueadero cubierto de Pavezgo y adicionalmente el de Nissan  y lo que antiguamente eran unas pesebreras. Los locales afiliados pagan una mensualidad y el restante es la cuota de cada cliente. Este valor oscila entre los 7 mil y los 15 mil pesos dependiendo de la zona. Envigado, por su recienticidad como zona para este tipo de público, tiene la cuota más baja (7000) seguido por el Poblado (10000) y los eventos particulares (15000). Se identificó como la hora de mayor flujo tanto de tráfico como de personas como las 8 pm y se registra un flujo vehicular alto, lo que evidencia que al lugar se moviliza principalmente en vehículo particular.  El trabajador que más tiempo lleva en VIP tiene 4 años en la empresa y 1 en la Calle de la buena mesa.

El asunto de la seguridad ha mejorado bastante desde que la seguridad se hizo privada, según nos cuenta el responsable de ésta. Él asegura que definitivamente ha habido un cambio positivo aunque nunca ha habido casos de alarma. Con un servicio de parqueo en el que hay que entregar las llaves del vehículo y en el que los objetos dejados en este quedan por un tiempo vulnerables, los clientes no muestran recelo al entregar las llaves, pues cuenta el asesor de VIP que el servicio lleva un año y cuenta no solo con excelentes referencias y un registro intachable sino que los clientes o son bastante frecuentes o son referidos, por lo que no les incomoda. La hora en que comienza la jornada tanto para los de VIP como para seguridad privada concuerda con la hora en que los clientes comienzan a abordar el sitio, al mediodía. Los locales comienzan a abrir hacia las 10  de la mañana, pero se pone en funcionamiento pleno a las 12 del día. También, por comodidad el carro resulta una excelente opción para el público que frecuenta la zona. No solo pueden llegar cómodos en sus vehículos sino que no se deben preocupar por encontrar parqueadero o caminar hasta allí, sino que de requerirlo, por un costo adicional, se ofrece el servicio de conductor elegido. La seguridad y confianza que ha generado la zona permite disfrutar de un ambiente libre de preocupaciones y, como cuenta el celador, quien también es habitante de Envigado, no tiene que ver con la seguridad que se vive en el parque.

Lamentablemente el Parque de Envigado no cuenta con un plan de ordenamiento como en la 30SUR pues en el Parque no encuentras quien te pueda ayudar con el estacionamiento o quien te garantice una seguridad buena y confiable y por eso se desarrollo el mega parqueadero pero ¿para qué si ya había “El parqueadero la Ceiba? ¿Acoso no era seguro? ¿O exigían más y de mejor calidad? ¿Demasiados carros y muy pocos estacionamientos?
Las personas que frecuentan  la calle 30SUR se preocuparon bastante por el tema de seguridad y ellas mismas tratan de estar atentos a lo que dejan, dónde lo dejan y que tan prevenidos pueden o no ser y esto lo notamos en una de las visitas donde no nos sentamos adentro de los restaurante si no que solo nos quedamos afuera y las personas parecían algo incómoda y  con miedo pues varias personas nos miraban y claramente en su rostro se notaba que sospechaban de nosotros, seguramente se preguntaban que tanto anotábamos en las libretas que cargábamos, así que con esta observación decidimos ser un poco más evidentes con la observación, de hacer que alguna de esas persona notara que la estábamos observando hasta que se dio la oportunidad con una mujer bastante mayor que parecía estar con su hija de unos 30 año en Olivia, comenzamos a mirarla muy detalladamente, la mujer tenía un atuendo bastante elegante y su visión era totalmente clara hacia nosotros, la mirábamos bastante  y la mujer se empezó a incomodar al sentirse observada, ahora la mujer era la que nos observa a nosotros con detalle hasta que terminó su copa de vino y se fue lo más rápido que pudo con la mirada en nosotros. 

La zona anteriormente según algunos de los meseros de los restaurantes aseguran que nunca han ha habido casos peligros si no que solo han sido episodios aislados, de incidentes que no han pasado a mayores y que por la oportuna intervención de los dueños de los locales al contratar el servicio de seguridad privada la percepción de la calle de la buena mesa no se vio afectada, tal vez uno de los inconvenientes que tuvimos y que hizo que la mujer tuviera miedo pudo haber sido el hecho de que no teníamos una ropa elegante como ella, si no que teníamos algo muy casual a lo que le decimos “pinta de estudiante” la cual se notaba a metros. A comparación con el Parque de Envigado, las personas simplemente nos miraban pero no con recelo sino que tenían curiosidad, ellos querían ver que había en nuestras libretas  pero siempre muy precavidos y en éste notamos varias cosas y son: como lo hemos dicho anteriormente en este sector la proxemia es bastante diferente si la ponemos en contraste a la de la 30SUR, en el Parque las personas son más cercanas y en la 30SUR son más alejadas y nos dice que genera cierta desconfianza, en el parque la apariencia física ligada a la vestimenta no tiene mucha relevancia y automáticamente eres una parte más del Parque de Envigado mientras que en la calle de “la buena mesa”  en aquella noche nos observaron diferente y no fuimos integrados de ninguna manera.

En la opinión del celador que afortunadamente es residente en Envigado nos plateaba que la seguridad en el parque es mala refiriéndose al hecho de que sea posible de que las personas estés ebrias a las 10 de la mañana y los hombres de seguridad sabiendo que tienen licor escondido no hagan nada, para él la ley que hay en el parque en la que se prohibió tomar en espacios públicos no se hace constatar  ya que prácticamente ellos se preocupan por ellos y no por la seguridad de las personas que frecuentan el Parque. “Tú puedes hacer lo que quieras allá y nadie te dice nada” según seguridad privada de la calle 30sur quien asegura que la seguridad que él brinda a la calle es mucho mejor pues nos decía que no es para nada agradable para las personas de la localidad irse a sentar al parque para ver pelear hombres ebrios, el parque es un lugar donde hay demasiado vicio y las diferentes condiciones a las que pertenecen  las personas hacen poner en peligro a las demás personas que frecuentan el Parque.