Entre aquella montañosa y fértil zona sobre la que ahora se levanta el asfaltado municipio de Envigado, se puede divisar una marcada diferencia entre dos lugares los cuales tomamos de referencia para éste estudio, no es más que una simple analogía entre lo antiguo y lo nuevo, tomando lo nuevo como una cultura global que cada vez consume más otras culturas y opta por destruirlas o modificarlas.
PARQUE DE ENVIGADO
El Parque de Envigado es una área articuladora del espacio público y de encuentro pues esta categorizado dentro de éste parámetro especificado en el artículo 5 del Decreto 1504 DE 1994 que dice: “Áreas articuladoras del espacio público y de encuentro, tales como: parques urbanos, zonas de cesión gratuita al municipio o distrito, plazas, plazoletas, escenarios deportivos; escenarios culturales y de espectáculos al aire libre”. También comprende la parte de la vegetación y arborización en toda la zona pues el parque es una muestra contundente de que existen motivaciones para mantener el medio ambiente además de que Envigado es llamado “La tierra de las ceibas” (por si no sabía) en el parque están protegidas para su conservación. Cuenta con buenos componentes de cruces he intersecciones para los peatones, cuenta con comodidad y estabilidad vial. El Parque también se considera como un “área para la conservación del interés público y los elementos urbanísticos” ya que éste también cuenta con dos esculturas: La primera (foto 1) se refiere al símbolo de libertad, la escultura tiene una parte con un esclavo semidesnudo con las cadenas rotas que significaron los primeros pasos a la libertad que se dieron en el municipio de Envigado con José Félix de Restrepo, por eso llamado el libertador de los esclavos por otro lado, el abrazo de la mujer y el libertador significa fraternidad queriendo decir “eres un ciudadano más”.
El municipio quería hacerle un justo reconocimiento al liberador cuyas ideas (según lo leído) siguen siendo vigentes en estos momentos y que nunca pasarán. La escultura está ubicada en el parque principal por ser uno de los lugares más representativos de Envigado.
La segunda escultura está ubicada en lo más alto observando a la capilla de Santa Gertrudis, esculpida en un grueso y gran tronco de ceiba muerta. El escultor y pintos de 73 años venía con la idea de hacer sus esculturas en el parque hace más de veinte años con la gran diferencia de que la quería esculpida en un árbol.
Su primer intento fallido fue en 1986, cuando quiso realizar su obra en una Ceiba del parque de El Poblado, pero se lo prohibieron. Unos meses después el frondoso árbol fue talado y quemado, al tiempo supo que pasaría lo mismo con el árbol que había en el parque de Envigado y para él la única forma de salvarlo era plasmando su escultura. Lo primero que talló fue a Sancho Panza y a Don Quijote hasta que las autoridades se dieron cuenta y pararon la obra ya que Monsalve no tenía permiso. Monsalve hablo con el alcalde y su argumento fue que para realizar esa escultura no tenía que tener ninguna solicitud y lo logró.
La escultura “La ceiba la intelectualidad Envigadeña” (foto 2) llamada así porque en ella están tallados los rostros delos personajes históricos más representativos de Envigado, además de los arrieros y las mulas que siempre harán parte de la cultura. Con el tiempo la escultura tuvo que ser paralizada pues las raíces de la ceiba fueron enterradas bajo dos toneladas de cemento.
![]() |
| Tomada de www.elcolombiano.co |
En el centro del parque hay una fuente donde también hace parte de los parámetros de conservación urbanístico, y muy alto en los árboles se encuentran casa para las palomas que ya están bastante deterioradas por el agua pero siguen siendo utilizadas, hay bancas y la ágora central en parque donde cualquier persona puede disfrutar de ello según el decreto 1504 DE 1994 en el artículo 1: “Los bienes de uso público, es decir aquellos inmuebles de dominio público cuyo uso pertenece a todos los habitantes del territorio nacional, destinados al uso o disfrute colectivo”
Envigado a pesar de ser tan solo un municipio de Medellín cuenta con grandes infraestructuras y calidad de vida, se ha ido desarrollando muy bien con el tiempo hasta llegar a un punto donde ya parece es un extremo más de Medellín y no solo un simple municipio. Enfocándonos en el Parque de Envigado notamos la gráfica popular del lugar está formada por colores vivos donde el parqueadero de 10 metros quiere llamar la atención con un cartel amarillo, letras grandes negras y gruesas que esta sostenido sobre cal (oxido de calcio) donde los avisos de los bares son patrocinados por Pilsen que eran típico el color rojo de fondo junto con la imagen de la botella de la cerveza ( pero Aguila tampoco se queda atrás con sus colores azul y amarillo) donde todo lo que hay son mesas de lámina galvanizada con los logos de los patrocinadores y que cuando vas a tomar algo es inevitable mirar esos logos en las mesas más la coquita de plástico naranjada donde te sirven los pasantes.
Al entrar al Bar Distriparque la música y la decoración llega a ser interesante pero no agradable visualmente, la primera impresión que tienes es que parece un lugar sucio y esto tal vez se deba a que la calle que da a ella es bastante transitada por los carros pues la contaminación asustaba, las paredes pretenden tener textura de madera, parece un plotter pegado en la pared hasta la mitad con un marco de decoración, en él hay imágenes pretendiendo ser cuadros colgados en la pared de Carlos Gardel, Vicente Fernández, El charrito negro y otro personaje que no reconozco, la otra mitad de la pared es de color naranja. El techo SI es de madera, la barra al parecer también, de un color café bastante oscuro y en los “stands” hay muchas botellas de aguardiente, ron y cerveza ya que es lo que más se vende cuando empiezas a ver a las personas que están dentro del lugar o las que están afuera que solo entran por una cerveza y vuelven para sentarse a parque, las sillas con incómodas pero van con la misma estética de la mesa galvanizada, el suelo es de baldosa como vino-tinto y a lo lejos vi un cartel escrito con marcador sobre los productos disponibles más su precio, sí, cerveza totalmente. El lugar en si tiene poca decoración. La música era una combinación entre vallenatos y música popular pues las personas parecen disfrutar de este tipo de música.
Respecto a su estética del parque, éste continúa con un aire de pueblo, un aire de antaño, como si el tiempo allí mismo se detuviera para recibir a todos los que han crecido viendo cómo crece el municipio, sus alrededores ya han comenzado a ser absorbidos por estructuras más modernas, pero aun así el parque sigue teniendo muchas cosas tradicionales o al menos los bares por ahora si lo demuestran pues automáticamente al entrar al lugar y ver ese tipo de ambientación no te sientes normal, es como si no pertenecieras y pues es obvio el lugar tiene su propio tipo de público al que saben qué les gusta y cómo les gusta y no solo eso pues se puede decir que están “chapados a la antigua Envigado” donde todo se hace manual, como plantea Néstor García en el documento de “Ni folklórico ni masivo ¿Qué es lo popular?” : “las costumbres eran populares por su tradicionalidad, la literatura porque era oral, las artesanías porque se hacían manualmente. Tradicional, oral y manual: lo popular era el otro nombre de lo primitivo, el que se empleaba en las sociedades modernas.”
La contaminación gráfica en el parque llega a ser exagerada, no tanto cuando vas y te sientas en el centro del parque porque allí solo ves árboles, palomas volando y personas, si no cuando estás a las orillas del parque, esperando para pasar una calle, esperando a alguien o sea lo que estés haciendo siempre vas a ver carteles pintados con marcador, avisos, promociones de almuerzos, minuteros y hombres gritando “Bonice, bonice” o simplemente buscando a donde mirar. Alrededor del parque se encuentra hacia un extremo ( orientación sur ) el parqueadero del parque llamado el Parqueadero La Ceiba que tiene aproximadamente unos 20 años, pues fue el primer parqueadero del parque. Su nombre es en honor a la ceiba situada en el interior del parque. Parqueadero La Totuma: Anteriormente era un restaurante con el mismo nombre, pero se volvió un parqueadero, éste parqueadero tiene 12 años. Se hayan los bares-restaurantes llamados: Palacio de los Cachibaches, su nombre se debe a que anteriormente era un lugar donde se guardaban “Cachibaches” (Cosas viejas).Licorera – Bar Distriparque, su nombre se debe a que hasta hace unos 12 años solo vendían licores al por mayor, luego de ello se convirtió en una “Heladería”. Licorera Santo Remedio: Está ahí desde el 2002, su actual dueño no sabe el origen del nombre, pero lo asocia con que allí la gente va a “Ahogar sus penas”. Video Bar La Macarena: Se inauguró en 1901 (Es del mismo dueño de Puerta del Sol) y comenzó colocando música de los 60´s, actualmente colocan música de los 60´s y 80´s. Es desconocido el origen de su nombre.
Está la Heladería Puerta del Sol la cual existe allí desde 1981, su nombre es debido a que los primero rayos del sol caían sobre esa misma esquina y también encontramos los restaurantes y salsamentarías como lo son la Fonda – Restaurante El Paraíso que según uno de los meseros, cuando Pablo Escobar venía a éste sector de heladerías, éste era el único bar donde se sentía seguro, pues cuenta con dos salidas, una trasera y la otra delantera. La Salsamentaría Chaplin / Heladería Chaplin: (Ahí si venden helados y también licor) Tiene aproximadamente unos 14 años y el nombre viene de tradición, pues al antiguo dueño le gustaba mucho Charles Chaplin. Restaurante Sazón de ayer: Tiene unos 4 años y quiere comunicar que tiene la sazón de las abuelas, una gastronomía tradicional, no hay chef, hay cocineras. Éste espacio tiene 2 ambientes, uno es un pasillo, en el cual la gente va a almorzar de afán o a ver noticias, el otro es una gran sala al final del pasillo donde la gente va a tomar tranquila, con música suave, su público son personas de edad y algunos jóvenes a estudiar. Éste lugar en la noche convierte su barra en un bar.
Cuando conocimos las razones de todos estos nombres de los locales del parque nos pareció que todos eran por razones simples, no habían investigaciones previas antes de eso, de los que les pasaba o pasa actualmente como lo es en la heladería que fue simplemente por el sol que caía en el lugar, también tomaban como referencia lo que antes era el local como es en el barl Cachibaches o también en el caso del parqueadero tomaron la historia de Envigado. A comparación de la calle 30SUR los nombres son solo pensados pero sin una investigación que realmente identifique el lugar, son puesto sin ninguna clase de concepto que aporte a estética del lugar mientras que en la 30SUR los nombres de los restaurante eran muy importantes para los dueños porque para ellos el nombre era lo que determinaba la entrada del cliente al lugar y en sí, el nombre de un restaurante o local debe de ser llamativo y corto, fácil de decir y recordar, en estos restaurante los nombres fueron escogidos a lo largo de una gran investigación, en el caso de ellos fueron por momentos o circunstancias a las que vivieron pero que e igual manera fueron tomados con mucho cuidado a la hora de determinar un concepto y una marca en el lugar. Los nombres de los locales del Parque son por un lado raros y por el otro muy tradicionales a lo que en un pueblo normalmente se ve.
Tal vez que los nombres que eligieron se debía a una formación sociocultural distinta, donde los nombres se basaban más en el estilo de los pueblos y simplemente no les parecía que el nombre fuese adecuado al lugar, pero si importante para ellos, como en el caso de Asados bartolo, que se llama así en memoria de su abuelo y porque así les decían a todos los descendientes de él, Bartolomé Arcila.
En el otro extremo del parque se encuentra locales reconocidos como lo son los sanduches Qubanos, mimo’s, carbón de leña, una tienda de zapatos llamado manias, el banco agrario de Colombia y arrendamientos casa blanca que son establecimiento mucho más reconocidos por las personasya que están marcas llevan bastante en el mercado y se suele consumir mucho en ellas. La Heladeria Puerta del Sol tiene una gran competencia a una cuadra de distancia ya que mimo’s maneja un público bastante extendido y por lo general los helados que uno consume son buenos, tienen buena fama, pues es obvio que una persona que esté en el parque y quiera un helado va preferir mimo’s que a un simple local con nombre desconocido ya otra cosa sería cuanto presupuesto tiene para gastar en un helado.
CALLE 30SUR
La calle 30SUR es conocida como la calle de “La buena mesa” Llama la atención la denominación que ha adquirido el sector en tan poco tiempo. Este nombre primeramente lo advertimos en un volante de uno de los restaurantes de la zona. Poco tiempo después, el término lo escuchábamos tranquilamente en boca de todos: el celador nos mencionó este apelativo y cuando le preguntamos desde hacía cuanto lo usaba, respondió que desde que llegó a trabajar al sector, le denominaron su sitio de trabajo como "la calle de la buena mesa". Poco después de comenzar a frecuentar el sitio, en conversaciones esporádicas con diferente tipo de gente, salía a colación el término. Un estudiante de gastronomía lo mencionó en repetidas ocasiones e incluso en redes sociales se podían leer comentarios aludiendo al lugar. Poco a poco este sopt gastronómico ha adquirido fama y ahora un nombre que lo acompañará y distinguirá por largo tiempo por la diversidad de comidas que se puede encontrar. Antes era un lugar únicamente de residencias y con el tiempo se empezó a remodelar y llegó a convertirse en un lugar culinario muy visitado no solo por nosotros que vivimos en Medellín y Envigado sino también por extranjeros interesados en las gastronomías.
Este punto gastronómico ubicado en Envigado, en un sitio estratégico con vías de acceso tan conocidas como la Av. del Poblado y Las Vegas. Este pequeño spot culinario parece "salido de contexto" de la realidad tradicional predominante en la zona Envigado, donde prevalecen las tradiciones autóctonas y es poco común la hibridación sobre todo en la parte gráfica del lugar pues al llegar allí, encontramos unas casas muy comunes, edificios antiguos de varios pisos y hasta colores, algunos hasta con su fachada en una especie de baldosa, algo bastante interesante, pues cuando llegamos a ésta zona exactamente hay un cambio de visión drástico, vemos un poco más de vegetación, cada restaurante hecho a su propio estilo (Algunos italianos, otros cubanos, otros mexicanos) para invitar a su público a entrar. Como cuenta el dueño de varios de los restaurantes, Daniel Hinestroza, esta cuadra de la buena mesa es un sitio de invasión cultural donde conviven la cultura americana con sus hamburguesas, los tacos y el tequila mexicano, la pizza y la pasta italiana y el ron y sabor cubano, entre otros extranjerismos.
Esta cuadra antes zona residencial, se ha transformado en menos de 3 años en un punto de referencia para los curiosos y amantes de la gastronomía internacional, no solo por los distintos sabores tan distantes de la tradición paisa, sino por todo lo que acompaña a la cocina mundial. La invasión es total: no solo se aprecia la comida sino que podría tomarse como entrar a un mundo distinto. Nada emula la cultura autóctona y esto es totalmente intencional, ya que al autodenominarse como invasores, admiten que no comparten con Envigado algo más que la localización. Y es ésta misma la que llevó a la 30 SUR a convertirse en la muy denominada Calle de la Buena Mesa, pues según cuenta Daniel, escogieron este lugar para asentarse por su recursividad con las vías de acceso y, principalmente, por la baja saturación tanto a nivel gastronómico como visual que presenta Envigado, todavía referenciado como zona rural en su mayor parte. Esta poca saturación convirtió a esta calle en todo un acontecimiento de gran magnitud tanto por la novedad de la oferta gastronómica, que es principalmente su razón de ser, y su estética totalmente extranjera. Al preguntarle al dueño por qué tomo esa decisión administrativa de basar cada restaurante en una cultura foránea y de localizarlo en un sitio tradicionalista, contestó serenamente que pensaba que Envigado no es que rechazara lo “ajeno” sino que lo que hacía falta era esa oferta, lo que en otras zonas de Medellín es perfectamente normal. Ahí es donde juega el papel de la saturación: la demanda decrece cuando la oferta se excede. Así, este punto gastronómico en un sitio tranquilo y accesible, hacen de esta oferta un atractivo mayor. Sin embargo, la comida no es por si sola un punto decisorio para este fenómeno: es su acompañamiento de una identidad visual propia lo que refuerza ese concepto de alteridad y distinción de lo que en Envigado es “lo normal”. Quizá un caso que valga la pena mencionar es María Santo, el desaparecido restaurante que se situaba junto a Juana la Cubana un restaurante típico cubano desde la música y su folklor pues toda la decoración y el bar fueron traídos directamente de Cuba y el Trifásico. Éste, a pesar de vender comida típica paisa, no se quedaba ahí, su expansión era a la comida colombiana, lo que ampliaba la oferta a algo menos regionalista. Además, distaba mucho de lo que los restaurantes típicos ofrecen visualmente: este local estaba decorado con fotografías antiguas de Envigado y Medellín, Artículos de decoración como pilones, herraduras y demás. El nombre y la estética del lugar, a pesar de vender algunos platos típicos paisas, se diferenciaba enormemente por su parte visual, “María Santos” era de los restaurantes donde el concepto fue enfocarse en toda la comida colombiana, ya no era solo Antioquia sino todo el cuento de Colombia desde la comida y bebidas hasta la decoración de todas las regiones. Al preguntarle a Daniel por aquel restaurante – para la fecha de la entrevista y el comienzo de la libreta, ya estaba clausurado, dejando el local para Enna, pasta italiana- comentaba que también éste era, en menor medida, invasor, pues no se limitaba a la comida regional sino a la comida enteramente colombiana. Es precisamente este punto el que nos llama la atención y no podemos dejar de preguntarle por qué decidió ubicar un restaurante de comida típica al lado del que posiblemente es el más famoso en esta categoría: el Trifásico. Increíblemente, no siente la pregunta incómoda ni difícil de responder: todo esto, como nos cuenta, obedece a estrategias planeadas y creían que no había punto de comparación entre María Santo y el Trifásico tanto desde su oferta gastronómica como de su identidad visual. El trifásico no cuenta con publicidad exterior y no obedece ninguna estética específica. El éxito creciente de esta fórmula de invasión y poca exposición visual recargada, han hecho de esta calle un éxito rotundo, pero como aclara Daniel, no ha sido de la noche a la mañana y todo ha sido un proceso de adaptación y transformación. Se empezó por el barrio, tradicionalmente residencial y tranquilo, al principio los vecinos del sector opusieron cierta resistencia ya que el ruido y el exceso de flujo vehicular molestaba. Luego, con la valorización del sector y la atracción de nuevos públicos, esa percepción ha cambiado. No ha sido fácil, pero el ideal que se plantearon Daniel y sus 2 socios de construir un punto gastronómico internacional, ahora es una realidad que ofrece no solo diversidad gastronómica, sino visual. Cada local está totalmente diseñado con una estética cultural particular y se ha cuidado bastante de no hibridar el concepto con cosas autóctonas, ya que el objetivo no es atraer a la gente por su identidad regionalista sino por la diferencia de la propuesta. Será, cada vez que entre a un local, entrar al corazón de la cultura en la cual está basado el local. Y es que escogimos este sector porque es en extremo interesante este fenómeno que se vive acá, cómo llama la atención su aparte visual incluso antes de saber que es un restaurante y ofrece comida. Mucho antes de ello, el solo acto de observar por un momento esa callecita, era sentirse descontextualizado de la realidad que vivimos en Envigado. También está “Barbacoa Burger and Beer” el restaurante de hamburguesas donde el concepto es el más definido de todos pues tiene 17 tipos de hamburguesas donde se manejan 14 tipos de quesos y 90 tipos de cervezas. Es enfocado al rock y a lo americano. La “Pizzería Olivia” aquí se respetan los principios básicos de la pizza que es realmente italiana donde la masa de ésta es mucho más delgada, tostada, hecha en horno de leña, no como la que conocemos normalmente. En Olivia tratan de respetar todo respecto a los ingredientes y preparación. Le apuestan mucho al vino como acompañante y “Tepito” es un restaurante mexicano donde la comida pertenece a las calles de México, pues según Daniel Hinestroza un taco en la calle de México es lo que más sabor tiene. Muchos tacos, muchos tequilas y muchos margaritas. Toda la decoración está a función del concepto. Los nombres de cada restaurante fueron pensados por los 3 socios hasta con la ayuda del diseñador, siempre daban ideas y trataban de innovar, Maria Santos fue la primera cocinera que contrataron para aquel restaurante, Juana la Cubana fue por la mamá de Daniel quien cantaba todo el día “Juana la cuabana Juana la cubana”, Olivia fue un nombre de mucha investigación que no nos especificó y Tepito fue una de las ciudades antiguas de México donde a Daniel y a sus socios los atracaron quintándoles miles de cosas.
Desde lo material increíblemente en uno de los restaurantes encontré que aún hay cosas tradicionales o por lo menos desde lo visual y lo material que se suele usar o ver en Envigado en sí, el techo de la Pizzería Olivia es en caña, fue sorprendente porque los demás tienen techo de madera o tienen una carpa de plástico a líneas con colores que combinan con el local, Olivia tiene un ambiente muy hostil y tranquilo, está decorado en algunas partes con troncos acomodados unos sobre otros en unos stands donde tienen todos los licores, hay luces grande y extensiones de luces que cuelgan del techo que se ven realmente muy agradable, hay una gran barra en la mitad del restaurante donde se sientas las personas en unas sillas bastante altas en madera pintada de colores azules y amarillas pero a las personas no parece gustarle mucho esté lugar para comer ya que las conversaciones se les puede tornar públicas para el que este al lado o tal vez sea incómodo y la cosa se vuelva molesta y no agradable, podemos decir que tal vez la idea de esta barra para que todos los clientes se entraran en ella era dar como un sentido de unión entre todos y para los grupos grandes de personas que sería una gran ventaja para ellos pero a veces puede notarse como una desventaja cuando las personas no se sienten cómodas para discutir algún tema personal, las mesas individuales son cafés pero las mesas de afuera son blancas y las sillas son en madera pintadas de blanco y tienen un pequeño cojín azul, en uno de los muros se encuentra dibujado los ingredientes que se usan en las pizzas ( queso, salsa, tomates, pimentón y demás) sobre un fondo negro, éste puede ser un símbolo de respeto con las recetas de las pizzas como nos comentó Daniel en Olivia tratan de respetar demasiado los ingredientes, en la entrada hay un tablero de tiza con un marco café pero no tiene escrito nada entonces ¿para qué lo tienen? Muy probablemente pura decoración del lugar, durante todo el tiempo visitado nunca lo vi con una sola raya sobre él, el establecimiento por fuera es de ladrillos pintados a blanco lo cual lo hace ver como un lugar bastante limpio y seguro, tiene con unas pequeñas ventanas que están cerradas con unas tablas de madera de un color bastante oscuro y anchas que le dan una apariencia bastante “antigua”, la acera es de piedras sobresalida y la de adentro de Olivia es roja, el letrero de Pizzería Olivia es en hierro forjado de color azul con una tipografía palo seco y gruesa para “Olivia” y la misma pero delgada para “pizzería”.
Tepito es un lugar bastante decorado donde la música es todo lo contrario a Olivia, es fuerte gráficamente y de colorido. Tiene en común con Olivia que posee luces de extensiones solo que con bombillos más grandes y de colores que están colgados por todo el techo del restaurante que dan demasiada vida al lugar con lámparas apartes como luces de apoyo, en la barra donde pase la noche colgaban algunos bombillos y muñecos como marionetas, la barra es bastante alta de color amarilla con las sillas azules, en el mural del fondo está la bandera de México y en la mitad dice grande “Hecho en Tepito” en una tipografía gruesa que le da bastante fuerza al muro y de al instante en que entras al lugar es lo primero que te llama la atención y más que ves una calavera sonriendo con un sombrero de mariachi, un gran bigote y un guitarrón él cual es bastante agradable verlo, en otro muro hay una catrina pintada de cabello azul donde tiene unas rosas verdes, llena de maquillaje y al lado una calavera con una vela encendida la cual que me dios a entender la importancia del día de los muertos en México o que al menos ellos la tenían en cuenta y con el pasar del tiempo, las visitas realizadas y una pequeña conversación obtenida con la administradora de Tepito nos contó que han estado en proyectos para realizar la celebración del 2 de Noviembre en Tepito y que precisamente la catrina era un mural para esa celebración que en México era tan importante y perfectamente se entiende en mural. Hay algunas tablas de maderas pintadas de rosa, verde y azules pero con una tonalidad muy pastel, en la entrada se encuentra baldosín de baño en mosaico de muchos colores y en la otra barra donde sirven los tragos hay tapas de botella aplastadas y pegadas, había un aviso con luz de neo de cerveza águila y el bar era bastante saturado de botellas. El individual que conseguimos de Tepito es de un gallo bastante orgulloso, el fondo es ornamentado y tiene el logo de la cerveza Miller, bastante popular y dice los mejores tacos del puedo, las mejores bebidas del pueblo, la tipografía de tacos y tequila tiene serif, es bastante cuadrada, en la parte superior e inferior tiene un ornamento con dos estrellas doradas que lo hacen ver muy elegante realmente y pienso que así se quieren hacer ver, como un lugar para salir de la monotonía no tienes que ir elegante para poder entrar pero si es de calidad. Al dar la cuenta de lo consumido en el local viene en una caja metálica decorada de muchos colores, trae mentas de anís y con algo que no contábamos y fueron vos papeles: uno que dice “Regálanos tu opinión carnal”, muy mexicano, donde te piden los datos personales, lleva unas ilustraciones no muy finas pero que igual se ven bastante bien y hacen juego con el concepto del lugar, la unida grafica nunca se pierde en este lugar, tiene un marco de líneas puteada, un sombrero de mariachi en la parte de abajo y unos arabescos en las esquinas superiores y en las inferiores unas pequeñas hojas. El otro papel es de 3 sibaritas que es un servicio de catering donde llevan las comidas de los restaurantes en carritos móviles a los eventos que se vayan a realizar donde nos muestran disponibles a Juana la cubana, Maria Santo ( cuando existía) Tepito, Pizzeria Olivia y Barbacoa Burger and Beer, el papel es poroso.
Barbacoa Burger and Beer como ya lo mencionamos en un restaurante bastante americano. El lugar tiene por todas las paredes del lugar pegados carteles de Pink Floy, los Beatles, Gustavo Cerati, Sex Pistols, Red Hot Chilli Peppers y demás artistas, encontramos en una pared avisos con luz de neón de la cerveza Heineken y Miller, también tiene una barra pero esta es de madera al igual que las sillas, las salsas primero que todo son el tarrito típico estadunidense completamente amarillo y rojo y estas cuando las colocan en la mesas vienen con un empaque de publicidad de Miller la cual es imposible no mirar cuando te la llevan en la mesa, es publicidad es tu cara literalmente, el baño está decorado con carteles de bandas de rock, cuentan son un sofá rojo de un material brillante y muy ochentero que le da gran estilo e interés al lugar, llama demasiado la atención y todas las personas que llegan lo primero que ven es ese sofá en el cual se quieren sentar para sentirse especiales, sería un valor agregado muy implícito, el suelo es de baldosa negra y blanca siguiendo una modulación en línea. El logo de Barbacoas va en una tipografía con serif bastante gruesa, color rojo con un borde blanco grueso también que le da bastante peso visual, tiene manchas blancas como si estuviera desgastada y la letra “&” sobresale en color negro, contiene una figura muy particular que es el dibujo de la hamburguesa que le salen los ingredientes la cual genera una recordación muy buena aunque ésta no tenga color pues cuando mencionas el lugar en la mente se visualiza automáticamente esa pequeña hamburguesa. El individual tiene el rostro de Freddy Mercury con su firma con un copy que dice “El Grande, el mejor en todo” refiriéndose a la grandiosa fama que tuvo la banda Queen en la época y tomando a Freddy Mercury como icono a la música rock ya que fue un gran compositor y músico reconocido por su potente vos y sus extravagantes puestas en escena que fueron recordadas por muchos.
El Trifásico el nombre de este restaurante hace alusión a una de sus especialidades: el trifásico. Este plato mezcla posta, lengua y oreja.
A diferencia del parque no observamos mesas en lata, sillas incómodas o borrachos sobre las personas, vemos un orden, una estructura, carpas en lonas de colores sobrios, sillas al exterior en caso de que haya que esperar para entrar, un interesante manejo del diseño de vitrina (Sobre todo en la panadería Andrés Bakery) que hace de éste lugar único; Tiene facilidad en el estacionamiento y la atención, aunque un poco excluyente, es buena.
Juana la Cubana es el restaurante queda en toda la L que forma la cuadra. Es anaranjado con puertas y ventanas azul cielo. La locación tiene arquitectura como de casita antigua: tiene ventanas arrodilladas como las casonas antiguas y sus puertas son envejecidas. El letrero es en hierro forjado con apariencia oxidada. La tipografía es sin serif, pesada y con carácter. Su logo es un busto de una mujer afro con un pañuelo amarrado a la cabeza al estilo de las mujeres caribeñas. El slogan es “Sabor, Son y Ron” aludiendo a la cocina, la música y el trago particulares de Cuba, lugar en el que está ambientado no solo visual y conceptualmente sino gastronómicamente el lugar. La iluminación es tenue sin embargo, no es penumbra. El letrero exterior tiene pequeñas lamparitas que iluminan las letras forjadas dándoles volumen y una apariencia distinta a las tradicionales cajas de luz y demás letreros corrientes. Cuando se entra a Juana la Cubana pasa igual que con Tepito y los restaurantes de Daniel y sus socios: es entrar a la cultura que originó el concepto del restaurante. No hay hibridación ni mezcla con lo autóctono tanto en la gastronomía como en la conceptualización visual. Toda la decoración es traída directamente de Cuba en el caso de Juana, de México en Tepito y de Italia en el caso de Olivia, entre otros, según nos contó Daniel. Cuando se entra en cada uno de los locales se empieza a vivir como en un mundo diferente, algo así como abrir la puerta hacia otro país. En el caso de Juana la Cubana, podemos destacar, aparte del primer impacto de casita cubana caribeña por sus colores y diseño, entramos a un ligar decorado con banderas cubanas y racimos de hojas de tabaco entre fotos de Fidel y otros íconos cubanos, quienes adornan las paredes del lugar. También hay tambores e instrumentos típicos del son cubano, al igual que muñecas de trapo con vestimentas tradicionales caribeñas y un cuadro de influencia del movimiento artístico cubista de músicos cubanos (no es redundancia). Las mesas y sillas son en madera oscura y gruesa. Las sillas en el respaldo tienen un grabado de la cerveza Club Colombia como patrocinio. Esta es la única parte en la que vemos un elemento autóctono en la estética del lugar. Caso similar en Tepito con el dummy de la botella de Aguila Light con borde neón. El patrocinio hace imposible tener una impermeabilidad total hacia lo autóctono, sin embargo, no desentona ya que es en productos tan normales en todo lugar como la cerveza. Cerveza se toma aquí, en Italia, México y USA. La música también juega un papel importante dentro del ambiente que recrea: son cubano, por supuesto es lo que suena. Quien entra a Juana la Cubana espera entrar a una casita que parece un bar y justamente eso es. Dentro de la gráfica cabe destacar el cuidado del diseño y la presentación no solo del local per se, sino del menaje: los individuales hechos en papel de bajo gramaje tienen diseños de famosos personajes cubanos acompañados de canciones tan populares como La negra tiene tumba’ o y, por supuesto la que dio origen al nombre del local. La carta está impecablemente presentada en un menú de papel fino laminado, acompañado del logo a color y la bandera cubana en transparencia. Luego vienen las entradas, platos fuertes y tragos debidamente catalogados y dispuestos en aquel menú. La unidad gráfica entre el menú, el local y los individuales es totalmente evidente. Todo hace juego y refuerza de muchas formas ese concepto cubano reflejado en la parte visual.
No hay duda de que estos lugares si han invertido bastante en su imagen, en regalarle una experiencia a cada uno de sus clientes, cada cosa, cada diseño cumpliendo un rol importante en el espacio y la idea de Daniel es seguir expandiendo cada vez más esta idea de gastronomía en Medellín.



